Soy consciente de que no voy a hacer amigos dentro de la profesión con este artículo. Pero me parece importante, y sobre todo justo, poner las cartas boca arriba. Si estás pensando en contratar a un interiorista, antes deberías echar un vistazo a estas «3 artimañas que un diseñador de interiores puede utilizar para falsear sus honorarios».
Hace unos días recibimos en el estudio la llamada de un potencial cliente que, después de preguntar lo habido y por haber sobre la normativa urbanística que podría afectar a su futuro negocio, después de que le informáramos sobre los pasos a seguir, de que le habláramos de nuestra guía de fases y honorarios de interiorismo comercial y le explicáramos ciertos apartados que no tenía claros, de que le enviáramos presupuesto cerrado y ajustado a su proyecto particular; nos llama y nos dice que en su localidad hay diseñadores que cobran 10 €/m2, y que cómo osamos cobrar más del triple que estos.
Bien, más que osados, somos transparentes, y precisamente, entre otras cosas, cobramos por todo lo que hemos resuelto, que no ha resuelto el señor de los 10 €/m2; para que Ud., a posteriori, le encargue únicamente una distribución de espacios por 10 €/m2.
Todo se reduce al precio del kilo de carne, que es el mismo, o similar, para mi, y para el compañero/a de los 10 €/m2. ¿Qué quiere decir esto? Que todos los interioristas tenemos la sana costumbre de comer a diario, el señor/a de los 10 €/m2 también. Y su kilo de carne, o el mío, lo paga el cliente, de una forma o de otra. Me explico.
Una de las razones por las que nació este blog era la gran confusión existente sobre las funciones que debería asumir la profesión de interiorista o diseñador de interiores. Nosotros lo tenemos claro, pero no tanto la gente de a pie —aunque a tenor de la polémica generada por este artículo, que intentaba aclarar la diferencia entre un decorador y un diseñador de interiores, he de asumir que quizá el propio colectivo no lo tenga tan claro.
Desde la humildad, voy a intentar arrojar luz sobre esta marabunta de funciones y productos, y, a su vez, intentar que como cliente dispongas de toda la información para decidir libremente a quién quieres/debes o a quién necesitas contratar.
Porque no nos engañemos, en todo sector existe picaresca. Y una cosa es ofrecer diferentes productos y tarifas para adaptarse a las necesidades y preferencias del cliente, y otra muy distinta, aprovecharse del desconocimiento y la confusión existente para colarle gato por liebre.
3 artimañas con las que te puede engañar un interiorista o diseñador de interiores
Tenemos por manía combatir la confusión con transparencia, por eso hace mucho tiempo hicimos públicos nuestros honorarios en forma de guía. Todavía no he encontrado ningún estudio que haga algo similar, ya no digo igual, digo similar; y esto me entristece.
Hacer público lo que cobras por tu trabajo y los entresijos del interiorismo conlleva que te llamen y te digan cosas como feas, mucho más feas que la comentada más arriba. Pero no pasa nada, no nos importa. Cada cual es dueño de sus acciones y las técnicas comerciales de los compañeros y compañeras de profesión son tan válidas como las nuestras, siempre y cuando no sean ilegales y aun siendo algunas, a mi parecer, poco o nada éticas.
Entremos en materia. Voy a hablarte sobre 3 tretas o artimañas mediante las que un interiorista puede falsear sus honorarios. Aunque, siendo escrupuloso, debería dividir la lista en 2+1. Acepto que me pongan la cara morada por considerar tretas las dos primeras. Si bien podrían denominarse simplemente estrategias comerciales, a mi parecer se acercan bastante a la definición de treta, artimaña, engaño, truco, estratagema… Aunque, por supuesto, acepto que cada cual las llame como quiera. Faltaría más.
Sin embargo, reconozco que es una exageración llamar truco o artimaña a la tercera, pero bueno, repito lo mismo, cada uno que las llame como quiera. El objetivo de este texto es simplemente ponerlas de manifiesto. No juzgo, aunque tengo opinión, sostenida claramente por los palabros elegidos.
1) Distintos productos, distintos precios.
Suena lógico. Supongamos que me quiero comprar un coche. Finalmente me decido por un Seat Ibiza que anuncian desde 8.900€. Pero claro, viene sin asientos de cuero, sin rueda de repuesto, sin llantas de aleación, la pintura metalizada son 500€ más, el control de velocidad 300€ más, el control del sistema de audio por voz 100€ más, etc. Al final, el Seat Ibiza, te puede salir por 8.900€ o por 20.000€.
Veamos cómo se traduce esto en un proyecto de interiorismo. Un proyecto tiene, o puede tener, multitud de «extras». Si hablamos de interiorismo comercial, que es nuestra especialidad, comenzamos por una serie de entrevistas personales que llevan al estudio y análisis del modelo de negocio y de la competencia, seguimos por la elaboración del programa de necesidades, DAFO del negocio… para concluir esta primera parte en una simple distribución de espacios.
Fíjate en que, dentro de una distribución de espacios, hay bastantes aspectos a tener en cuenta. Pero también puedes llamar por teléfono a un «interiorista», encargarle un «proyecto», y que te entregue por email a los dos días un plano con una simple distribución de espacios, para lo que no ha observado ninguno de los aspectos señalados —y todavía podría añadir más factores a tener en cuenta.
Con esto no quiero decir que esa distribución de espacios sea incorrecta. Puede ser suficiente para determinadas situaciones, pero no es un proyecto de interiorismo y debes tenerlo en cuenta a la hora de comparar precios.
Aun en el caso de que tú, o quien sea, pretenda llamar a eso proyecto de interiorismo, para ser sensatos y realistas, deberías compararlo con otro proyecto, o plano —más acertado en este caso—, de características similares.
Nos habíamos quedado en la distribución de espacios, pero hay más todavía.
Un proyecto de interiorismo puede contener —o no—, además de lo ya reseñado, un estudio y posterior diseño de la instalación de iluminación, climatización, electricidad y resto de instalaciones técnicas. Definición de acabados, materiales y detalles constructivos. Estudio de colores, un presupuesto de ejecución material real, un estudio/análisis/selección de elementos decorativos menores, diseño personalizado de mobiliario, análisis de necesidades y preferencias del target, búsqueda de proveedores de materiales y/o mobiliario, etc, etc.
El listado de aspectos a tener en cuenta implica que el desarrollo del proyecto varíe desde un par de días de trabajo hasta un par de meses, o tres, cuatro, cinco… Pero repito, el kilo de carne cuesta lo mismo, y los mencionados 10 €/m2 pueden ser, en algún caso, incluso caros.
2) Comisiones.
Las comisiones en el sector construcción-servicios en el que nos movemos están a la orden del día. Si pensabas que no existían, y que alguien puede cobrar por un proyecto de interiorismo completo el módico precio de cero euros, o 10 €/m2, permite que te diga que la ingenuidad se paga, y muy cara.
En ciertos proyectos actuamos también como parte ejecutora. Es decir, ejecutamos nuestros propios proyectos, los construimos. Como constructores tenemos ciertos descuentos en materiales y productos. Es lógico y normal. Para un fabricante no es lo mismo vender 10 unidades de una lámpara al año, que vender una unidad en 10 años. A grandes rasgos, en ese descuento que nos ofrece el proveedor está nuestro beneficio como constructores. El cliente no paga sobrecoste, paga lo mismo —generalmente menos— que lo que le costaría la lámpara en la calle.
Hasta aquí todo bien. Porque la figura del constructor, seamos nosotros o sea quien sea, simplemente ejecuta, compra, vende… lo que el proyectista o interiorista prescribe. Digamos que no hay intereses económicos que puedan desvirtuar, encarecer o sobrecomisionar el proyecto.
El problema viene cuando te ofrecen, y aceptas, comisiones como proyectista o interiorista simplemente por prescribir. Desde ese momento tu objetividad/creatividad se compromete. ¿En qué te basas a la hora de elegir uno u otro material? ¿En tu comisión o en la relevancia para el cliente/proyecto? El cliente nunca lo sabrá, pero lo más peligroso es que ni siquiera tú lo sabrás.
Está claro que el prescriptor, en este caso el interiorista, tiene un valor para las empresas y resulta comprensible que estas lo premien de algún modo. Sin embargo, bajo mi modo de ver, esto solo resulta recomendable bajo dos premisas: en primer lugar, que el cliente no resulte perjudicado económicamente y, en segundo lugar, que el interiorista aporte algún valor más que la simple prescripción, que ya está recogida en los honorarios del proyecto. En este estudio no aceptamos comisiones que provengan de la simple prescripción de un producto. Nunca, salvo que nuestro trabajo vaya más allá de la mera prescripción (en cuyo caso ya no hablamos de comisión, sino de honorarios) y todo ello redunde en un beneficio para el cliente, no en un encarecimiento.
Después de muchos años en este sector, habiendo trabajado tanto por cuenta ajena como por cuenta propia, y habiendo participado de una u otra manera en diversos estudios de mercado, puedo afirmar sin temor a equivocarme que cuando existen grandes diferencias de precio entre productos o proyectos de interiorismo similares, la única razón que sustenta esta diferencia son las comisiones del interiorista.
Es habitual que una tienda de decoración, una tienda de mobiliario, una tienda de cortinas… ofrezcan «proyectos de interiorismo». No suelen cobrar por ello, y en ocasiones nos preguntan cómo es posible. La respuesta está en este apartado y en el anterior. No suelen ofrecer un proyecto de interiorismo completo —en muchas ocasiones porque no pueden, o no saben— y viven de las comisiones, o margen de beneficio en este caso, que aplican al producto; normalmente mobiliario, iluminación, decoración, etc.
En primer lugar, como cliente, deberías evaluar qué incluye y qué no incluye ese «proyecto de interiorismo». Y, en segundo lugar, asume que si no te cobran, o cobran muy poco por el proyecto, es porque este incluirá tooooodo su producto, o tooooodo aquel producto cuyas comisiones, o margen, cubran su kilo de carne. Kilo de carne que, te recuerdo, cuesta lo mismo que el mío. La ecuación es muy simple, solo es cuestión de preferencias.
3) Calidad, experiencia, resultados y el buey de Kobe.
Evidentemente, existe una salvedad en la que estarás pensando. No todos queremos ganar lo mismo, y no todos quieren un Seat Ibiza. Cierto. Los hay que mueren por un Mercedes, por un BMW o por un Volvo. Pero hasta eso debe de estar claro para el cliente, que puede extraer gran cantidad de información observando la trayectoria del interiorista de turno. Simplemente, observando detenidamente una página web se pueden entender muchas cosas.
Existe un producto para cada necesidad y otro para cada bolsillo. Cierto también. Como comentaba al principio, no es lo mismo un proyecto de interiorismo que solo incluye una distribución de espacios a distancia, que uno que conlleva 3 meses de trabajo.
De la misma manera, tampoco es lo mismo que el proyectista lleve 20 años diseñando negocios, a que lleve 10, 5 o ninguno. Lo mismo ocurre con la cantidad, calidad, diversidad, difusión, línea y filosofía de sus proyectos. Por esto, antes de contratarnos, intentamos que nuestros clientes conozcan nuestra filosofía y trayectoria para que puedan valorarla y compararla.
Cada uno de estos factores son, en mayor o menor medida, valorables por el cliente, y también por el proyectista. Y, evidentemente, el valor que cada cual otorga a un producto, o proyecto de interiorismo en este caso, sea cliente o interiorista, es muy subjetivo. Cuando el valor percibido entre ambos se encuentra en sintonía es cuando se dan proyectos geniales.
Siguiendo con la metáfora, no es lo mismo comer carne de Rubia Galega, bien rica por cierto, que comer buey de Kobe, que, aunque no tengo el gusto de haberlo probado, se comenta que es la carne más sabrosa del mundo. Pues hay interioristas que comen buey de Kobe, otros que comen Rubia Galega, otros ternera irlandesa, etc, etc.
Con todo esto no quiero juzgar a nadie, no hay una técnica buena y una mala. Simplemente creo que no es ético que el cliente desconozca dónde y cómo invierte su dinero. Los beneficios e ingresos de todo interiorista atienden a uno, o varios de estos apartados, y el cliente debe saber a cuál o cuales.
¡Transparencia señores, transparencia!
Imagen: Samuel D. Ehrhart [Public domain], Wikimedia Commons.
totalmente de acuerdo ivan…
cuando eres nuevo en este sector, leer este artículo te recalca que no estabas tan equivocado, muchísimas gracias Ivan
Completamente de acuerdo. En el tema del precio por proyecto no es lógico cobrar por superficie (y menos a precio de ternera indochina). A la larga el tiempo pone a cada uno en su sitio y la gente que realiza una inversión importante para montar su negocio no la confía a alguien que no realiza ese mismo esfuerzo en su proyecto. Pero para ello necesitas tener una carrera contrastada como tu.
Sobre las comisiones la realidad es que una vez aceptas la primera estás a merced del proveedor, que generalmente aprovecha para ofrecer su producto mas caro de lo que en realidad ya que sabe que lo vas a incorporar al proyecto. La primera vez que se me dio el caso un proveedor de estores, quiso darme 150 € y yo inocente le dije que se los descontara al cliente y… le descontó 50 €. Es una cuestión de principios: la comisión es un engaño al cliente.
Gracias por este artículo, solo dices verdades y esto se aplica en todo. Al final el cliente paga siempre de más y los que no intentamos coger comisión de ningunos nos ven como bichos raros
Yo como diseñador de interiores tanto por cuenta ajena como propia desde 2006 en Barcelona y actualmente en Lugo pienso que hay que diferenciar entre el profesional que cobra por prescribir (poner en memoria X material) y el que se encarga de la contratación y ejecución llave en mano por lo que comisiona como contratista de la obra que ejecuta al ser el responsable directamente ante el cliente de los elementos suministrados, subcontratas e instalaciones realizadas. Claramente son dos cosas completamente diferentes que creo que «NO se dejan claras aquí».
Una cosa es comisionar por poner un producto en memoria y otro es comisionar por realizar el pedido y responsabilizarse directamente de dicho producto o servicio. Porque si tu vendes la lámpara y el cliente tiene algún problema con ella tu vas ha ser el responsable de solucionar dicha incidencia y asumir los costes derivados del problema, llegando al punto de incluso tener que comprar otra para reponerla. Además yo no se como trabajan los demás y casi ni me importa pero cuando un cliente te contrata un llave en mano que suele ser la mayoría de veces al realizar el proyecto, los precios no son PVP ni de coña, aplicandose un porcentaje del descuento profesional al conjunto de trabajos y suministros para entrar en un precio de ejecución competitivo.
Por otra parte la situación real que vivimos, en ciudades con poca cultura en este oficio hace que el 85-90% de los posibles clientes no estén dispuestos a pagar lo que realmente vale el proyecto de interiorismo regulado y completo, con la falsa creencia popular que no somos profesionales tal pueda ser un arquitecto o aparejador titulados que parece que si tienen derecho a cobrar los proyectos y direcciones de obra. Además se junta la creencia que por el simple hecho de que el arquitecto desarrolla el proyecto estructural del inmueble ya le incluye el proyecto de interiorismo tal cual pueda hacer un interiorista profesional. (sin querer faltar a nadie dios me libre dejarme decir que pocos he visto con un grado aceptable como interiorista). Por lo que en ocasiones acabas haciendo un precio que no se corresponde con lo que debiera y después búscate la vida para ofrecer un precio adecuado en las ventas de los productos que conforma el proyecto, en el caso que corresponda. Y lo peor de todo es que o lo haces tu o lo hace el de la competencia por lo que pierdes el encargo directamente sin opción alguna por la diferencia de precio del proyecto en ocasiones «gratis» que es lo que mira el cliente que no valora el verdadero profesional. Por suerte no son todos así,aveces directamente me tengo marchado sin más.
Muchas veces la culpa de que se cobren comisiones que pudieran ser aplicadas directamente al cliente es solo culpa del propio cliente.
Ya no entremos en todos aquellos multiservicios de poca monta que se atreven a poner Interiorismo y realmente se dedican hacer baños, cocinas y arreglamos de persianas. Que no hacen más de desvirtuar al profesional cualificado de cara al público en general, y que pienso no son perseguidos y sancionados como debieran.
Así que solo falta que ya nos hechemos mierda encima los pocos que amamos y nos dedicamos profesionalmente a este oficio tan bonito y complejo.
Un saludo!
Hola Ivan, por supuesto yo no soy partidario ni mucho menos de ese tipo de proyectos que se han puesto de moda «low cost» o los ya gratuitos y que parece que hasta el fontanero te hace.. En muchas ocasiones como digo me levanto y me largo sin dar más explicación que la evidente para el que la quiera contemplar. Pero la realidad es otra, los pagos a final de més hay están y de alguna manera hay que cubrir dichos gastos o cerrar. Ayer mismo un posible cliente me dice: «Es que yo voy a la tienda X y me hacen todo el proyecto de interiorismo gratis para venderme sus muebles, y el proyecto ya me lo hace el arquitecto» y mi respuesta es: Y también te define todo el proyecto interior y te presenta acabados, posibilidades, cromatismos, iluminaciones, adecuadas a tus espectativas y clientes? te hace infografias detallas de calidad ? te plantea alternativas? y a lo que me contesta: No se pero me hace el proyecto… Y no estamos hablando de alguien que no se lo pueda permitir. Simplemente es que no valora en absoluto la propuesta, pensando que es algo que se lo hacen en muchos sitios y gratis o casi.
Con estos planteamientos a donde vamos a parar ? Las tiendas de muebles vendiendo que hacen proyectos de interiorismo y los arquitectos también haciendo proyectos interiorismo y en amos casos ninguno hace el verdadero proyecto de interiorismo. Entonces la pregunta es… y que hace o que pinta el interiorista de verdad?.
Mucho intrusismo y poca profesionalidad que hace la que gente tome nuestro oficio como algo que casi hace cualquiera, tanto el que vende muebles como el que hace estructuras y cálculos de forjados.
Ya no hablemos de todos esos sitios que reformas cutres que se añaden el titulo de Proyectos de interiorismo, vamos hasta pintores tengo visto. Yo no veo a nadie que no tenga la titulación pertinente que se ponga en su negocio «Proyectos de Arquitectura», porque sabe que le puede caer un paquete pero en lo nuestro es como cualquiera vale. Viene al caso del de los 10€/m2, por favor… Lamentable pero cierto. Y la culpa es nuestra por permitirlo y no denunciarlo pero a perdón que esto no es edificación es verdad cualquiera puede y sabe hacerlo…
Supongo que se nota cierto grado de indignación pero es que no trato de disimularlo.
Aprovechar para darte las gracias por el blog es muy interesante ver otras opiniones y experiencias de alguien que realmente cuida la profesionalidad.
Saludos!
Más que cómo te puede engañar un interiorista, deberías hacer un post de: «como te pueden engañar los que venden proyectos de interiorismo sin ser profesionales del oficio». Aunque esto ya queda reflejado en el conjunto de temas tratados.
Perdón por el ladrillo anterior, pero es que hoy me ha pillado este tema algo calentito.
Saludos
Hola Iván.
Tienes toda la razón. Pero un consejo: creo que has escrito esto en caliente. El comienzo está muy bien, pero despues se extiende demasiado. ¿Puedes decirlo todo en un texto más breve? Lo leería encantado, pero es mucho texto…..
A mi me tiene sucedido muchas veces. Una por ejemplo: colocando una carpintería de aluminio el cliente le dice a mi operario si le puede soldar unos hierritos. Me llama el chico y le digo que si. A la hora de pagar la carpintería le digo que la soldadura son 30 €. Se enfada y me dice que como puedo cobrarle 30 € por una soldadura de 2 minutos. Y tengo que explicarle que sus dos minutos para él son para mi: que el operario coja el coche, venga a la nave, cargue el equipo, suelde, cargue de nuevo y vuelva a traer el equipo para despues volver a la obra: hora y media larga de tiempo. Y lo entendió.
O como el del chiste con un ruidito molesto en el coche, que no le solucionan en ningun taller. Y cuando llega al último le dice: ya veo donde es. Coge el destornillador y le aprienta un tornillo. 30 euros. El hombre se enfada. ¿Treinta euros por apretar un tornillo? Oh, no. Apretar el tornillo son 2 euros. Saber que tornillo hay que apretar, 28.
Hola Ivan soy de Aguascalientes Mexico soy Interiorista recien egresada (hace 2 años) me encanta leer tu blog por que tocas puntos muy importantes.
te platico, estoy satisfecha con todo lo que aprendi en mi universidad en cuanto la aportacion de conocimiento de diseño, composicion, metodologia, etc. pero desgraciadamente sales sin ninguna base de saber como cobrar un proyecto. te educan para ser trabajador y no emprendedor de tu propio estudio.
y en lo personal nos ha resultado dificil esa parte.
en cuanto lo que comentas de las comisiones…
lo comparo a lo que con lo que aqui competimos, son empresas que venden material y te frecen un proyecto GRATIS, pero desgraciadamente las personas aun no tienen la cultura de reonocer nuestro trabajo como interioristas y se van con el q les da «Gratis» el proyecto, al final de cuentas esos provedores su negocio es vender el material no les importa que el proyecto se entregue incompleto que al contrario de nosotros que nosotros como interioristas llegamos al detalle del detalle.
siguenos ilustrando con tus articulos y experiencia, eres una inspiracion para los nuevos diseñadores saludos
Tienes que hacer también un artículo sobre la picaresca de ciertos falsos «usuarios» de nuestros servicios o sobre la picaresca de los intrusos que se hacen pasar por interioristas…No estoy con ello disculpando a los decoradores o diseñadores de interior que parecen corredores de ganado por Kg.o m2, que mas da. Estos casos; que presentas, pueden ser debidos a cierto hartazgo motivados por «clientes» sin escrúpulos. Me explico, hay personas que se dedican a plagiar, copiar o simplemente aprovecharse del trabajo de los demás, se permiten el lujo de pedir presupuestos y piden ideas, anteproyectos y partidas presupuestarias, te tienen trabajando una semana o dos para ellos y llegado el momento de aceptar, simplemente se echan para atrás…pues o bien les parece caro, no es su estilo o espera que ahora no tengo dinero….Tu sorpresa es cuando te encuentras calcado tus ideas, proyecto y respecto a las partidas presupuestarias las hace a «grosso modo» un paletilla con una cuadrilla por 1/3 de lo presupuestado. Pero más sorpresa aun cuando te viene el mismo «cliente» a suplicarte o decirte que el Ayuntamiento le ha cerrado el local porque incumple las normativas y el CTE y que por un módico precio le soluciones el problema….Por eso, hasta cierto punto encuentras lógico (si detectas un listillo/a) lo de un cálculo aproximado del m2… va que chuta!. Un saludo.
Un gran post, siento verdaderamente haber metido la pata por falta de formación, asesoramiento o simplemente, por «analizar la competencia errónea», aunque duras palabras, que en mi caso me han identificado; en este caso como «principiante ávida de trabajo», como resultado = 0 clientes. No te quito razón, es más te la doy toda 🙂 , gracias por compartir con nosotros vuestras experiencias. Mi error, poner precio a mi tiempo (infravalorado), en vez de valorar mi calidad como profesional, y grado de implicación. Por otro lado acepto críticas constructivas o consejos, en el caso de proyectos en 3D, que al final sólo se quedan en eso, y el cliente te deja literalmente «tirado» y sin cobrar. Yo lo utilizo para mostrar mis conocimientos gráficos y de diseño, y además lo especifico. ¿No debería incluirlos en Portfolio/Blog? ¡¡Gracias!! Un saludo
A nosotros en valencia nos engañó la empresa Nogales proyectos de interior al no hacerse cargo de fallos graves en la reforma integral de nuestra casa. Tras pagar con todos nuestros ahorros una reforma integral encontramos con posterioridad muchos fallos y muy graves. Todo lo que al principio fueron sonrisas se borro por completo y se dieron a la fuga desapareciendo por completo h no atendiendo a nuestras peticiones.
Buenos días Iván, me ha «sorprendido» y gustado a la vez tu texto.
Desde hace 26 años me dedico a la decoración textíl, junto a un socio tengo una pequeña empresa de confección e instalación.
Colaboramos con «decoradores», interioristas, arquitectos….como verás solo he entrecomillado a los/las «decoradores».
Tenemos la mala experencia, y extraña, que no nos acepten un presupuesto porque «era muy barato» y seguro que tenía alguna trampa. Curiosamente, ese trabajó posteriormente llegó a nuestras manos como subcontratados por una «decoradora» (otra vez entrecomillado). Y es verdad que tenía truco, nuestros precios no están inflados por una asesoramiento que es inesistente de una profesional que no es tal…no sé si es politícamente incorrecto decir que no deja de ser una señora aburrida que ni siquiera te puede emitir una factura.
Luego pasamos al ejemplo contrario, el que comentas, «es que sus precios están muy inflados porque X me lo hacer por X menos».
¿Mismos materiales?.
¿Mismas garantías?.
¿Donde está el CIF en ese presupuesto?.
¿Se ha dado cuenta que el metraje es muy escaso?.
¿Tiene un seguro de responsabilidad civil esa empresa?.
¿No le parece extraños que solo trabaje sabados y domingos?.
Pienso que el sector de la decoración está invadido de una serie de personas que porque pasaron 2 años en una tienda o 6 meses en un estudio, se consideran «decoradores» o interioristas….¡porque tienen buen gusto!.
El intrusismo es bestial, lo mismo entienden de cortinas que saben que muro de la vivienda se puede derrumbar….¡porque tienen buen gusto!. Nada que el Pladur y la silicona no pueda arreglar.
Este sector necesita una buena limpieza.
Un saludo.
Hola! se que este post es de hace tiempo, pero como si estuviese a la orden del día…
Yo soy diseñadora de interiores, formada en universidad, y además diseñadora gráfica y marketiniana… trabajo en un estudio de cocinas de mi familia, aconsejo de todo lo que sé a nuestros clientes y a los que no son clientes pero vienen a por un presupuesto de cocina también acabo aconsejándoles porque es mi pasión. Hace un tiempo hemos cambiado nuestra política con respecto a un pequeño inconveniente que nos hemos ido encontrando.
El problemilla en cuestión viene cuando aparece un «ingenuo» posible cliente con un plano de un arquitecto, para una casa que van a construir o que esta en los cimientos, diciendo que su arquitecto le ha dicho que vaya a las tiendas de cocinas a que le den ideas y le hagan distribuciones, para una cocina para dentro de uno o dos años. Nosotros les decimos que cobramos 100€ por el estudio de una correcta distribución de los elementos de la cocina, incluidas instalaciones eléctricas y fontanería necesaria, materiales, mano de obra necesaria, electrodomésticos necesarios, presupuesto completo de todo, planos de todo, imágenes en 3D etc…como profesionales que somos.
Esos 100€ se los descontaremos del total del presupuesto de la cocina en el caso de que nos compren. Por el momento ningún «ingenuo» de esos ha querido acordar esto y pagar 100 miseros euros porque van a otras tiendas y se lo hacen gratis. Pero yo no voy a estar perdiendo uno o dos o tres o mas días de trabajo para no cobrar nada por nuestro trabajo, el cual es exhaustivo en cada una de las cocinas que amueblamos y reformamos y nos comprometemos con nuestro trabajo siendo consecuentes con todo lo que hacemos.
Esto el cliente no lo valora, el GRATIS tira más. Nosotros no trabajamos de gratis, porque valoramos nuestro trabajo. El que trabaja sin cobrar se tira piedras a su propio tejado.
Por cierto, hemos probado con 100€ con 200€ e incluso con unos les dijimos 50€ a ver que pasaba y ni así, salen corriendooooo jajajaja. La gente esta cada vez más mal acostumbrada al gratis total.
vaya pedazo de artículo. Genial la metáfora delel kilo de carne = cantidad de esfuerzo jajaj
Molaría ver el proyecto final de 10€/m2…
Muy interesante el artículo.
Primero me gustaria decir que yo soy Arquitecto y por lo tanto tengo una visión particular y sesgada de la profesión.
En general creo que en España hay demasiados títulos sobre lo mismo. Existe el decorador, el diseñador de interiores , el arquitecto de interiores. Todos pueden hacer interiorismo y todos pueden tener su propia visión.
Aún soy joven asi que no quisiera sentar catedra pero lo cierto es que para mí es inconcebible pensar una vivienda sin pensar en el interior de esa vivienda, lo cual es bastante lógico si tenemos en cuenta que un proyecto de arquitectura comprende desde la implantación hasta el diseño de la manilla que podria diseñar un diseñador industrial.
El problema viene cuando parcelamos el area de actividad en múltiples profesionales autónomos sin ser capaces de organizar equipos amplios en los que puedan intervenir todos.
El problema viene cuando no existe ningún director de orquesta. Tengo claro que como arquitecto no lo sé todo sobre pinturas como un pintor que lleva toda su vida pintando. Pero cuando proyecto intento hacerlo en base a un concepto y no veria muy bien que en una vivienda que yo firmo ningún profesional impusiera su criterio porque al final todo sería un desmadre y por eso creo que aunque los arquitectos tenemos mala fama en muchos casos (sobre todo los que vivieron el boom) la profesión se ha vuelto muy complicada y empezar a ejercer es complicado y se empieza al menos yo lo he hecho así por el interiorismo, no porque sea algo de menor importancia sino porque es algo que no tiene hoy por hoy responsabilidad penal o al menos donde los seguros de responsabilidad civil no son tan abultados.
Lo del precio por m2 no sé si esta bien o no, nosotros solemos estimar el precio de un proyecto en relación al PEM y como nunca nadie tiene el PEM en relacion a un PEM estimado segun los metros cuadrados. Y la verdad es que una vivienda de 150 hoy en dia te la hacen el proyecto por muy poco y tienes que estar pagando una responsabilidad civil durante 10 años. Claro si una vivienda de 100 m2 te la diseñan por 6000 (sin DO) o menos por cúanto te hacen harían el interiorismo de una similar?
Yo creo que el interiorismo y el diseño en general son profesiones maravillosas pero esto es España… seguramente habrá estudios de todo tipo que podrán cobrar honorarios justos y habrá clientes que sepan apreciar lo que cuesta un proyecto pero eso no es lo que uno se encuentra al salir de la carrera y solo hay que mirar nuestras ciudades y nuestro paisaje para saber que no somos los arquitectos los que movemos el cotarro porque quizas no salgamos todos siendo maestros pero viendo los fines de carrera uno se da cuenta de hasta que puntos somos competentes y yo creo que muchas veces nos encontramos los honorarios por los suelos y es muy dificil que uno pueda plantarse de inicio el solo, cuando es la gente de más experiencia la que tiene esos precios.
El proyecto de arquitectura esta regulado en la Loe, el de interiorismo creo que por ahora no y eso unido a las diminutas parcelas que hemos dividido la arquitectura, y a que cada uno lo entiende a su manera lleva a que existan proyectos como profesionales.
Muy interesante artículo.
Un saludo
r¡Fantástico artículo Ivan! Muy a favor de tu punto de vista. Con esta entrada dejas explicado de manera clara, concisa y casi sin lugar a la réplica a clientes que por desgracia, no acaban de valorar nuestro trabajo.
Cada vez más opino que la labor de cualquier diseñador/artista, ya sea diseñador de interiores, diseñador gráfico, ilustrador, etc. No es debidamente reconocida. Has dado en el clavo con tus metáforas.
¡Saludos desde Barcelona!
Molins Design
Hola Iván
Se me ocurre una explicación alternativa a esta situación que comentas que creo que puede suceder en más de una ocasión. ¿No crees que en algunas ocasiones el propio proyecto de interiorismo se le puede quedar grande al cliente? Grande en el sentido de no ser capaz de valorarlo en toda su amplitud por su falta de entendimiento. Haciendo un símil con la música, de la misma manera que cuando uno no sabe tocar un instrumento, si observa varios musicos que tocan muy bien puede tener dificultades para identificar al mejor aunque las diferencias sean notables, cuando un cliente es un negado para la decoración o, siendo más respetuosos, digamos que tiene poco acierto distribuyendo y combinando elementos, a poco que alguien con gusto y saber hacer le dé cuatro buenos consejos, aunque no sean los mejores del mundo, eso para el cliente ya puede ser un servicio buenísimo. De hecho puede suceder que aunque luego un buen interiorista le presente un proyecto mucho mejor, el cliente no sea capaz de entender del todo porque es mejor si al fin y al cabo «ambas alternativas son muy bonitas, y la primera es más barata». Si no todo el mundo, de hecho solo una minoría de la sociedad es capaz de apreciar y entender una obra de arte, un cuadro por ejemplo, ¿no puede suceder lo mismo con un proyecto de interior?
hola Ivan , Muy buen punto. Estoy estudiando el mercado , para mi una pasión el Interiorismo. Leí tu blog y estoy mas renovad, me pareció increíble.me aclaró bastante los objetivos como profesional. Soy Brasilera y vivo en Argentina, solo ahora me sentí segura a dedicarme a este vibrante sueño. Gracias por ser competente en lo que haces!
Un post muy interesante.
Es conveniente saber y buscar referencias sobre todos los interioristas y escoger realmente al que más se adapte a nosotros y sobre todo nos transmita la confianza necesaria en este tipo de trabajos.
Muchas gracias por compartir.
En nuestro caso contratamos a un interiorista que definía muy claramente sus honorarios de creación de proyecto y direccion de obra. Asumiamos que habían algunos descuentos en materiales que él se quedaba y también que hinchaba las partidas de cada gremio. Lo que no nos esperábamos es que por ejemplo nos llevara a ver suelos a tiendas majas y luego con artimañas nos lo cambiara por un suelo mucho más barato de otras tiendas mas low cost, hasta el punto que pagábamos prácticamente el doble por el suelo. Con otras facturas hinchaba de una manera descarada el total, casi al doble del coste real. Otro tema también fué los pagos, hablaba de incrementos o decrementos pero no te detallaba nada, simplemente te pedía que le trasfirieras x dinero más para pagar a los gremios, cuando le pedías el detalle era penoso cómo te lo pasaba, no se entendía nada de los numeros. Cuando hablamos de una reforma integral, cómo puede ser que los números se gestionen tan mal, con lo que cuesta ganar cada euro. Se debería detallar perfectamente cada partida que se ha incrementado o eliminado/disminuído. Hemos quedado muy escarmentados.
Hola Lorena, gracias por tu comentario.
Bueno, he de decir que habéis tenido mala suerte y os habéis encontrado con un mal profesional. Pero tampoco debéis aceptar ciertas cuestiones que os corresponde controlar. Por ejemplo, por lo que me cuentas los honorarios proyectuales, es decir como interiorista, estaban claros y concisos. Lo que ocurre es que vosotros le contratasteis, al mismo profesional, la ejecución/obra. Bien como contratista, como project manager, como gestor, etc. Y ahí es donde no cerrasteis convenientemente un presupuesto detallado. Ahí está el error, en la contratación de la ejecución. Es básico, antes de comenzar, contar con un presupuesto detallado y cerrado en base al proyecto inicial. Si el presupuesto no está detallado siempre hay problemas. Y el presupuesto puede no estar detallado por muchas razones: porque el proyecto tampoco lo está, porque simplemente no interesa, porque, por la razón que sea, se quiere dejar abierto, etc.
Nosotros, aunque no ejecutamos obra, en primer lugar desarrollamos proyectos integrales con mucho detalle, prescribimos con marca y modelo hasta la última bombilla del almacén más recóndito, pero si surgen imprevistos durante la ejecución procuramos ayudar al cliente y aclarar todas las circunstancias. Pero esto he de decir que ocurre muy pocas veces, porque precisamente ya en fase proyectual se ha hecho un minucioso trabajo.
Lamento tu situación, pero tampoco lo extendamos a todo el colectivo. Te has encontrado con un mal profesional. Espero que con el siguiente tengas mejor suerte 😉
Saludos.
Muchas gracias por este post tan honesto y completo. Los asesores de decoración de interiores a veces pueden no tener las mejores intenciones o la formación adecuada, y conviene dar con profesionales de calidad. ¡Gracias!
Hola Iván,
Quería saber que opinas de lo que me ha sucedido a mí. Hace 11 años confíe la reforma de mi casa a una interiorista a la que una amiga le había hecho la suya. Hace 11 años al parecer todo fue bien. Ese año, mi pareja y yo compramos un chalet en la sierra. Hablé con ella para poder hacer una reforma. Hablamos de un presupuesto aprox, entre 80.000 y 90.000. Nuestra sorpresa fue que el primer proyecto que nos hizo llegaba a la suma de 210.000 aprox. Le comentamos que nos estaba ofreciendo un Ferrari cuando nosotros podíamos pagar un Megan. En un tercer y cuarto presupuesto, volvio a ocurrir lo mismo. El presupuesto superaba los 100.000. Ella mientras tanto nos comentaba que teniamos que empezar la obra, sobre todo la demolición que ya el presupuesto se ajustaría. En ese momento nos solicito el 50 % por adelantado. Y así fue. Empezamos con la demolición. En el quinto presupuesto, aún superaba esos 90.000 euros. A todo esto, en este presupuesto no estaba incluido su trabajo que alcanzaba los 13.000 €. Paramos la obra, porque vimos que no entendía que se ajustaba a nuestros ahorros. Cuando le pedimos que íbamos a parar la obra, nos pasó un presupuesto de lo gastado. La demolición no la hicieron los obreros, la hicimos mi pareja y yo para ahorrar dinero. Los trabajadores recogieron escombros, quitaron tuberías y componente eléctrico y retiraron el solado. 15 dias de trabajo. Cuando solicitamos la liquidación nos pasó unos gastos de 32.000 €. Le pedimos un desglose de gastos. En el capítulo de demolición dice que además de los gastos de los obreros, hay de otros muchos más que los distribuye en las partidas. Aún sigo sin entender esta concepción de hacer presupuestos. Imagino que las partidas de demolición son para demolición, las de diseño para el proyecto, …….. ¿Me podrías aconsejar como actúar?
Está claro que siempre va a haber gente que intente engañar a los clientes, pero eso es algo que sucede en muchos negocios de sectores muy diferentes. Es importante asegurarse de las referencias de la gente que contratas, pero por lo general no debería haber problemas.
Hola Iván,
fantástico articulo, mas bien diria fantástica descripción de un % muy elevado de la realidad.
Está claro que no es lo mismo comprar una unidad que 100 unidades , tampoco lo es trabajar con comisionistas camuflados en empresas que con empresas que viven de su trabajo.
También hay que tener en cuenta que una empresa no es una ONG, pero de ahí a querer jubilarse a los 50 años con engaños hay un trecho.
En general es como muy bien dices, tocaste el mundo del interiorismo, pues acércate y observa el mundo de los Administradores de Fincas, si lo que describes es real, siéntate para ver lo que hacen la mayoría de A.F.
Caso real, el mío. Por cierto me dedico a la construcción en la provincia de Barcelona.
Ofrecen trabajo a cambio de comisión, » le cargas un % X al presupuesto» dicen.
Mi respuesta es: Le hago el presupuesto a la A.F. y vosotros se lo hacéis a la comunidad con vuestro nombre.
Ya no te vuelven a llamar.
Las comunidades que nos dan trabajo es porque algún vecino nos ha recomendado, y cuando la A.F en cuestión tendría que facilitarte las cosas por el interés de la comunidad, es todo lo contrario, pegas y mas pegas, dilatación en el tiempo para que puedas empezar, dejadez en la colaboración, y si tienes paciencia y no te dejas tomar el pelo empiezan las sucias artimañas para que te canses o te enfades con la comunidad y dejes de trabajar para ellos.
Les interesa mucho abrir partes, eso significa visitas y reparaciones con la consecuente «recompensa».
Recogen presupuestos y a los industriales preferidos se los avanzan para que las reparaciones y/o obras las hagan ellos.
Alguna, y también caso real, con mucha desfachatez. Explico. Comunidad que hago unos trabajos ( ex. pareja), la A.F colabora, pero hay a la segunda.
Con total desfachatez me dice, bueno ya has hecho la 1era, a partir de ahora cargas un 10% para nosotros en las obras que te demos.
Coincidió con la ruptura de la pareja, pero mi respuesta fue la misma que describí anteriormente, y al romperse la pareja, añadí. » Para ésta comunidad no me llames» para las otras, lo dicho.
No llamaron más.
A los que somos honrados y transparentes, muchos nos llaman tontos.
Yo en cambio cuando me llaman tonto, les digo que en ese aspecto orgulloso de serlo, y tranquilo de conciencia por no engañar a nadie.
El trabajo,( mi filosofia ) hay que ganárselo dando un buen servicio y haciendo las cosas bien, sin trampas ni engaños, transparencia y honradez.